Política
Genera dudas

Roberto Sánchez intenta captar el voto de Lima pero le han sido esquivos, señala exministra

Paola Bustamante señaló que el candidato de Juntos por el Perú intenta atraer al voto limeño con discursos poco claros, lo que podría restarle apoyo por parte de quienes ya votaron por él en primera vuelta.

Exministra señaló que cambios en el discurso de Sánchez podría definir su campañ
Exministra señaló que cambios en el discurso de Sánchez podría definir su campañ (Composición Exitosa)

27/05/2026 / Exitosa Noticias / Política / Actualizado al 27/05/2026

En plena campaña de segunda vuelta, el candidato de Juntos por el Perú (JP), Roberto Sánchez, ha intensificado sus esfuerzos por captar el voto limeño, considerado uno de los más esquivos para su agrupación.

Sin embargo, analistas advierten que sus mensajes carecen de coherencia y que el cambio de discurso podría generar desconfianza tanto en nuevos electores como en aquellos que ya lo respaldaron en la primera vuelta.

Un electorado difícil

En diálogo con Exitosa, la directora de la consultora Videnza, Paola Bustamante, sostuvo que Sánchez busca atraer al electorado de Lima, pero lo hace con mensajes poco claros y evitando pronunciarse sobre temas sensibles como el indulto a Pedro Castillo. Según la especialista, esta estrategia podría derivar en que parte de sus votantes radicales pierdan confianza en él.

Bustamante, también exministra de Desarrollo e Inclusión Social, explicó que el candidato parece querer ampliar su base electoral, pero al modificar su discurso corre el riesgo de perder la identidad que lo sostuvo en la primera vuelta.

"Ha estado tratando de captar el voto de Lima, que es el más esquivo. Sin embargo, con mensajes que no son coherentes y dejando de lado su caballito de batalla, que era la liberación de Pedro Castillo, es probable que quienes ya lo respaldaron ahora lo hagan sin mayor expectativa o incluso se abstengan", señaló.

La analista agregó que no cree que esos votos necesariamente se trasladen a Keiko Fujimori pero sí que podrían convertirse en votos nulos o en un apoyo debilitado.

"Está claro que no hay una línea conductora en lo que quieren hacer. Han sido posiciones personales en el debate. Es un problema grave que esperemos se aclare en el debate presidencial del domingo 31", puntualizó.

Análisis que se complementan

Este diagnóstico coincide y se complementa con lo expresado por la periodista y analista política Mabel Huertas, quien subrayó, también en Exitosa, que la gran diferencia entre Fuerza Popular y JP es la cohesión interna.

Mientras el fujimorismo se presenta como un bloque sólido con estructura nacional y liderazgo claro, JP aparece como una suma de organizaciones de izquierda con agendas diversas, unidas principalmente por su rechazo al fujimorismo pero sin un norte definido.

Ambos análisis coinciden en que la falta de lineamiento en JP genera incertidumbre sobre a qué facción obedecería en un eventual gobierno: la de Castillo, la de Antauro Humala, la de Sánchez u otros líderes. Esa ausencia de rumbo, sumada a los mensajes poco coherentes de Sánchez, refuerza la percepción de debilidad en su campaña.

La estrategia de Roberto Sánchez para captar votos en Lima enfrenta un doble desafío: convencer a un electorado históricamente distante y mantener la confianza de su base radical. Los analistas coinciden en que los mensajes poco claros y la falta de una línea política definida podrían convertirse en su mayor obstáculo en esta segunda vuelta. 

El debate presidencial del 31 de mayo será crucial para despejar dudas y mostrar si JP logra articular un proyecto coherente capaz de competir con la cohesión de Fuerza Popular.

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