20/07/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 20/07/2026
El reciente sismo de magnitud 5.1 que golpeó la región Junín dejó un saldo de muertos, heridos y centenares de damnificados. Más allá de la emergencia inmediata, la reconstrucción de las viviendas colapsadas será un proceso prolongado.
Así lo señaló Mario de la Cruz, jefe de la Defensoría del Pueblo en Junín, quien estimó que las familias que perdieron sus casas podrán retornar recién en un plazo de tres a cuatro meses.
El tiempo de espera
De la Cruz explicó que la remoción de escombros y la recuperación de materiales útiles ya está en marcha con maquinaria enviada por el gobierno regional, pero el acceso a los distritos afectados es complicado.
Los trabajos no se limitan a demoler lo dañado, sino también a rescatar lo que aún puede servir a los pobladores. Por ello, el retorno seguro a las viviendas tomará varios meses, un lapso que será especialmente duro para las familias que hoy viven en carpas improvisadas.
Condiciones adversas
Cabe precisar que durante las noches, en la sierra de Junín se presentan temperaturas que descienden de 16 °C a 4 °C en la madrugada, lo que hace urgente la instalación de albergues adecuados.
Aunque se han distribuido carpas en espacios abiertos como canchas deportivas, las condiciones siguen siendo precarias. Además, muchos damnificados se resisten a abandonar sus casas dañadas porque dependen de la ganadería y de sus terrenos para subsistir.
De la Cruz también señaló que las labores de empadronamiento avanzan con lentitud. Según informó, las municipalidades distritales no estaban preparadas para enfrentar un evento de esta magnitud y carecen de personal suficiente. En Chongos Bajo, por ejemplo, se ha solicitado apoyo de jefes comunales y hasta de universitarios para registrar a los afectados.
En Punpunya, epicentro del desastre, se estima además que el 80 % de las viviendas de adobe han colapsado, reflejando la vulnerabilidad de las construcciones antiguas frente a un sismo de mediana intensidad.
El panorama en Junín tras el sismo es complejo: familias enteras deberán esperar entre tres y cuatro meses para volver a sus hogares, mientras enfrentan noches frías y condiciones de albergue, de momento, insuficientes.
La Defensoría del Pueblo advierte que la reconstrucción será lenta y que la falta de preparación de las autoridades locales agrava la situación. En medio de la tragedia, la resiliencia de los pobladores se pone a prueba, mientras esperan que el apoyo desde Lima y la coordinación nacional aceleren un proceso que hoy parece inevitablemente largo.

