10/06/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 10/06/2026
La denuncia de una madre de familia contra una agente de la Policía Nacional del Perú (PNP) por agredir a su hija dentro del colegio 3032 Villa Angélica, en San Martín de Porres, generó indignación y preocupación en la comunidad educativa.
El hecho, ocurrido el 9 de junio, fue registrado en video y difundido en redes sociales, mostrando cómo la suboficial sujetaba del cuello a una estudiante de secundaria frente a sus compañeros.
El incidente
Según los testimonios, la agente, identificada como Anahí Ramos Ramírez, ingresó al aula de manera prepotente durante una charla preventiva, obligó a los alumnos a colocarse frente a la pizarra con las manos levantadas y exigió la entrega de celulares.
Ante el reclamo de una alumna por el trato recibido, la policía la retiró del salón y la colocó contra la baranda del segundo piso, sujetándola del cuello durante varios minutos. La menor, que padece asma, declaró que pidió ser liberada porque no podía respirar.
La madre de la estudiante acudió a la comisaría para formalizar la denuncia, pese a que otra agente intentó disuadirla con disculpas y gestos de cercanía hacia la menor. El caso fue registrado oficialmente y se dispuso una evaluación médico-legal para determinar las lesiones sufridas.
Medida preventiva desde la PNP
En respuesta a la indignación pública, la PNP emitió un comunicado oficial, en el que informó que se iniciaron las investigaciones correspondientes y que se coordina con las autoridades educativas para esclarecer lo ocurrido. El documento subraya el compromiso institucional con la transparencia y la protección de los menores.
El comunicado también confirmó que la agente denunciada fue relevada de su puesto en la Sección de Participación Ciudadana y reasignada a labores de patrullaje a pie mientras duren las investigaciones. Esta decisión busca garantizar imparcialidad y evitar que la suboficial continúe en contacto con estudiantes hasta que se esclarezca el caso.
Reacciones institucionales
El director de Educación de Lima Metropolitana, Marcos Tupayachi, señaló que la DRELM y la UGEL 02 iniciaron investigaciones y coordinaron la separación de la policía de las labores en la institución educativa. Además, recordó que existen protocolos específicos para el uso de celulares en las aulas, lo que pone en cuestión la intervención de la agente.
El caso de Villa Angélica expone un grave episodio de presunto abuso de autoridad en un espacio escolar, donde la presencia policial debía ser preventiva y no represiva.
La rápida reacción institucional —con el relevo de la agente y la apertura de investigaciones— busca contener la indignación pública, pero el episodio deja abierta la discusión sobre el rol de la policía en los colegios y la necesidad de protocolos claros que eviten excesos.

