25/02/2026 / Exitosa Noticias / Exitosa perú / Actualizado al 25/02/2026
La ciudad de Cusco fue escenario de un violento asalto que dejó como saldo un botín millonario y dos personas heridas. El hecho ocurrió la noche del martes en la vía de evitamiento del distrito de San Sebastián, cuando un empresario dedicado a la minería y al rubro farmacéutico fue interceptado por un grupo de delincuentes armados.
Según la denuncia, los asaltantes se llevaron más de S/ 3 millones, 720 mil dólares, 45 kilos de oro y 15 kilos de oro amalgamado, convirtiendo el ataque en uno de los robos más significativos registrados en la región en los últimos años.
El empresario se desplazaba en su vehículo cuando fue interceptado por dos camionetas con entre 10 y 12 sujetos armados. Los delincuentes dispararon para intimidar y lograron apoderarse del dinero y el oro que transportaba.
En medio del ataque, dos personas ajenas al hecho —un hombre de 42 años y un menor de 15 que viajaban en un bus urbano— resultaron heridos por impactos de bala y fueron trasladados al Hospital Regional del Cusco.
Procedencia del dinero y oro
La Policía Nacional solicitó al empresario sustentar la procedencia de los valores robados, presuntamente vinculados a actividades mineras en Madre de Dios. Este detalle añade un ángulo delicado a la investigación, pues podría derivar en cuestionamientos sobre la informalidad en el transporte de metales preciosos y grandes sumas de dinero sin respaldo legal.
El violento asalto no solo afecta a la víctima directa, sino que también golpea la percepción de seguridad en Cusco, una ciudad que depende de su imagen de tranquilidad para atraer turistas. La violencia registrada en plena vía de evitamiento refuerza la sensación de vulnerabilidad y pone en discusión la capacidad de las autoridades para garantizar seguridad en zonas urbanas.
Capturan a 3 implicados
En las horas posteriores al asalto, la Policía activó un plan cerco y logró la captura de tres sospechosos que habrían participado en la planificación del ataque. Según las investigaciones preliminares, los detenidos se hospedaban en un hotel de Cusco desde donde se habría coordinado la logística del asalto; mientras tanto, aún se busca al resto de la banda.
El robo millonario en Cusco refleja la capacidad de organización de bandas criminales con alcance regional. La magnitud del botín y la violencia empleada evidencian un nivel de planificación que trasciende el delito común.
La investigación deberá determinar no solo la responsabilidad de los implicados, sino también si existieron omisiones en la seguridad y en el control de actividades económicas vinculadas a la minería. En este escenario, el caso se convierte en un símbolo de la fragilidad institucional frente al crimen organizado y la informalidad económica.

