12/03/2026 / Exitosa Noticias / Exitosa perú / Actualizado al 12/03/2026
La crisis de abastecimiento de GLP y la falta de GNV en Trujillo ha generado escenas insólitas. Un taxista decidió instalar un balón de gas doméstico en su vehículo para poder seguir trabajando, en medio de largas colas y precios elevados en las estaciones de servicio.
Un recurso desesperado
El conductor, desesperado por mantener su fuente de ingresos, adaptó un balón de uso doméstico en su automóvil. La imagen se viralizó rápidamente, convirtiéndose en símbolo de la precariedad que enfrentan los transportistas ante la falta de combustible.
La escasez de GLP en la región ha provocado que cientos de taxistas y transportistas busquen alternativas improvisadas. El gobierno, por su parte, ha anunciado que la reparación del gasoducto de Megantoni culminará este viernes, lo que permitiría restablecer el suministro durante el fin de semana.
"Salí a trabajar a las dos de la mañana, se me acabó el gas. Estuve en la cola dos horas y no avanzaba. He tenido que sacar el balón de gas de mi casa. Mi esposa está que me llama diciendo que a qué hora traigo el balón para que cocine. Voy a trabajar un rato, sacar mi diario y luego ya lo llevo. He tenido que instalarlo porque no hay GLP, no hay grifos, no me quedó de otra", relató el chofer para Exitosa.
Los peligros de usar combustibles no compatibles
Según especialistas, prácticas como instalar balones domésticos o usar adaptadores para cargar GLP en autos diseñados para GNV son extremadamente peligrosas.
Nicolás Chipana, especialista en reconversión a gas natural vehicular, señaló en diálogo con Exitosa que los sistemas de almacenamiento y presión de GLP y GNV son distintos. Usar adaptadores o balones no diseñados para vehículos puede generar fugas y explosiones.
El GLP requiere tanques y válvulas específicas para soportar la presión y garantizar seguridad. Los balones domésticos no cumplen con esas condiciones. Además, la venta de adaptadores para cargar GLP en autos de GNV "puede convertirlos en una bomba de tiempo", subrayando que estas prácticas ponen en riesgo tanto a conductores como a pasajeros y transeúntes.
De igual modo, el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) exhortó a los diversos establecimientos a no realizar este tipo de cambios de combustible en unidades que no están diseñadas para el almacenamiento de GLP.
Advirtieron que de hacerlo, estos locales podrían enfrentar sanciones administrativas por poner en riesgo la vida de los conductores. Además, recordó que el uso indebido de combustibles compromete la seguridad de los pasajeros y de la ciudadanía en general.
El caso del taxista en Trujillo refleja cómo la crisis energética empuja a soluciones improvisadas que, aunque creativas, ponen en riesgo la vida. Mientras el gobierno asegura que el gasoducto estará operativo este fin de semana, la advertencia es clara: el uso de combustibles no compatibles y adaptaciones caseras no son una salida, sino un peligro latente.

