19/08/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 19/08/2026
El misterio de dos alpinistas belgas desaparecidos en 1992 se resolvió tras el hallazgo de sus cuerpos en el glaciar Trift, en el cantón de Valais, Suiza. El descubrimiento fue posible gracias al deshielo progresivo que afecta a los glaciares alpinos y que está revelando restos de personas perdidas hace décadas.
Hallados más de 30 años después
El caso se remonta al 4 de septiembre de 1992, cuando dos alpinistas de 39 y 41 años partieron desde el refugio Weissmies con la intención de alcanzar otro refugio en el pico homónimo, de más de 4.000 metros de altitud.
Nunca llegaron a su destino y, pese a los operativos de búsqueda desplegados en los meses siguientes, solo se encontró una mochila. Durante más de tres décadas, sus familias vivieron con la incertidumbre de no saber qué había ocurrido.
El hallazgo se produjo cuando un excursionista que recorría la zona del glaciar Trift divisó restos humanos parcialmente expuestos por el retroceso del hielo. La policía cantonal de Valais acudió al lugar y trasladó los cuerpos al Instituto de Medicina Forense del Hospital de Valais, donde se confirmó su identidad mediante pruebas de ADN. Con ello, se cerró un capítulo de 34 años marcado por la ausencia de respuestas.

Retroceso glaciar progresivo desde el siglo XX
El glaciar Trift, ubicado en los Alpes berneses, ha sufrido un retroceso drástico desde finales del siglo XX. El deshielo ha sido tan intenso que dio origen al lago Triftsee, un símbolo del impacto del cambio climático en la región. La policía señaló que este tipo de hallazgos se han vuelto más frecuentes en los últimos años, ya que el retroceso glaciar expone restos de montañistas desaparecidos en distintas épocas.
El fenómeno no es aislado. En 2017, el deshielo del glaciar Tsanfleuron reveló los cuerpos de una pareja desaparecida en 1942, y en 2022 se encontraron restos de otro alpinista perdido en los años noventa. Estos casos muestran cómo el cambio climático, además de transformar el paisaje alpino, está sacando a la luz historias humanas que habían quedado congeladas en el tiempo.
Para las familias de los alpinistas belgas, el hallazgo supone un cierre doloroso pero necesario; para la comunidad científica y ambiental, es un recordatorio de que el retroceso glaciar no solo es una señal de alarma climática, sino también un proceso que está reescribiendo la memoria de la montaña.
El hallazgo de los dos alpinistas desaparecidos desde 1992 en el glaciar Trift refleja cómo el deshielo acelerado de los Alpes suizos está revelando historias ocultas de la montaña. Más allá de la tragedia personal, el caso se convierte en un símbolo del impacto del cambio climático y de la vulnerabilidad de quienes desafían la naturaleza en condiciones extremas.

