20/02/2026 / Exitosa Noticias / Policial / Actualizado al 20/02/2026
La mañan de este viernes 20 de febrero quedó marcada por la tragedia en la provincia de Luya, región Amazonas. Un motociclista perdió la vida luego de ser sorprendido por un derrumbe de tierra mientras transitaba por el anexo de Opelán, en el distrito de Cohechán.
Según los primeros reportes, el hombre se dirigía a su centro de trabajo cuando ocurrió el deslizamiento. La masa de tierra y rocas cayó de forma repentina sobre la vía, dejándolo atrapado sin posibilidad de escapar. La fuerza del derrumbe hizo que quedara completamente sepultado.
Vecinos corrieron a ayudar
Al escuchar el estruendo y percatarse de lo ocurrido, pobladores de la zona acudieron de inmediato para intentar auxiliarlo. Con herramientas improvisadas y a mano limpia, retiraron tierra y piedras en un esfuerzo desesperado por rescatarlo con vida.
Sin embargo, pese a la rápida reacción de los vecinos, el motociclista falleció en el lugar. Hasta el cierre de esta nota, las autoridades no han confirmado oficialmente la identidad de la víctima.
Efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) llegaron al sector para acordonar el área, apoyar en las labores y realizar las diligencias correspondientes. El hecho generó consternación entre los habitantes, quienes señalaron que la zona es vulnerable a este tipo de emergencias, sobre todo en temporada de lluvias.
Un peligro que se repite en Luya
Este nuevo derrumbe vuelve a encender las alertas en la provincia de Luya. No es la primera vez que un hecho similar termina en tragedia. En septiembre de 2025, seis personas murieron a causa de un deslizamiento en el sector Curva Tronca Huaico, en la localidad de Cohechán, distrito de Conila.
Aquel episodio dejó una profunda huella en la población. Familias enteras quedaron afectadas y durante varios días las labores de rescate mantuvieron en vilo a la comunidad. Pese al tiempo transcurrido, muchos vecinos aseguran que el riesgo persiste y que las condiciones del terreno no han cambiado de manera significativa.
La geografía accidentada de esta parte de la región Amazonas, sumada a las lluvias constantes en ciertos meses del año, aumenta la posibilidad de nuevos deslizamientos. Los caminos, en su mayoría angostos y rodeados de laderas inestables, son usados a diario por trabajadores, estudiantes y transportistas.
Dirigentes locales han señalado que se necesitan trabajos de prevención, como la limpieza de taludes y la evaluación técnica de los puntos críticos. Mientras tanto, el temor crece cada vez que la tierra cruje y el clima empeora.

