24/02/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 24/02/2026
Esta mañana, la operación de la Línea 1 del Metro de Lima se vio interrumpida luego de que una persona ingresara de manera no autorizada a la vía férrea, lo que provocó el cierre preventivo de tres estaciones en el tramo céntrico de la capital.
Según el comunicado oficial difundido por el sistema de transporte hace unas horas, las estaciones Miguel Grau, El Ángel y Presbítero Maestro permanecieron cerradas mientras se atendía la incidencia y se activaban los protocolos de seguridad correspondientes. La decisión se tomó en función de salvaguardar la integridad de los usuarios y del personal operativo.

Durante el tiempo que duró el cierre, el servicio de trenes operó de forma parcial y segmentada: por un lado, desde Villa El Salvador hasta Gamarra, y por el otro, desde Bayóvar hasta Caja de Agua, dejando fuera de servicio temporalmente el tramo afectado por la interrupción. Esta medida permitió mantener la movilidad en la mayor parte de la ruta mientras se atendía la emergencia.
El incidente generó congestión en algunas estaciones y malestar entre los pasajeros, quienes tuvieron que adaptar sus rutas de viaje o buscar alternativas de transporte mientras se normalizaba la operación. Ante esta situación, la empresa operadora solicitó a los usuarios mantener la calma, seguir las indicaciones del personal en las estaciones y estar atentos a la información oficial que se difunde por redes y canales institucionales.
Esta no es la primera vez que eventos de este tipo causan interrupciones en el servicio de la Línea 1 del Metro de Lima , pero siempre generan preocupación en los usuarios por la seguridad y continuidad del transporte. La Línea 1 es uno de los sistemas de transporte más utilizados en la capital, por lo que cualquier incidente impacta directamente en la dinámica urbana.
El cierre temporal de estaciones por el ingreso indebido de una persona a la vía férrea pone de relieve la importancia de seguir estrictamente las normas de seguridad en el transporte público. Aunque la operatividad se reorganizó rápidamente para minimizar las afectaciones, este tipo de incidentes interrumpe el flujo de viajes y genera incertidumbre entre los pasajeros.
La rápida reanudación del servicio demuestra la activación oportuna de los protocolos de seguridad; sin embargo, el incidente evidencia la necesidad de reforzar la cultura de prevención en el transporte público. Respetar las normas no solo evita sanciones, sino que garantiza la continuidad de un servicio esencial para la movilidad de Lima.


