19/06/2026 / Exitosa Noticias / Crimen / Actualizado al 19/06/2026
Un nuevo crimen se ha registrado en el distrito de Chorrillos, luego de que un mototaxista fuera asesinado a balazos en inmediaciones del mercado San Pedro, en el asentamiento humano Las Delicias. Dos hombres a bordo de una motocicleta lo interceptaron por la av. 28 de julio y lo acribillaron hasta en ocho oportunidades.
Un nuevo hecho de violencia sacudió al distrito de Chorrillos. Carlos Miguel Vargas Ticona, un mototaxista de 50 años, fue asesinado a balazos en las inmediaciones del mercado San Pedro, ubicado en el asentamiento humano Las Delicias.
El crimen ocurrió cuando la víctima fue interceptada por dos sujetos que se desplazaban en una motocicleta y que, según información policial, le dispararon hasta en ocho oportunidades sin mediar palabra.
La víctima falleció en el lugar debido a la gravedad de las heridas. Hasta la escena del crimen llegaron familiares y agentes de la Policía Nacional para iniciar las investigaciones correspondientes y determinar las circunstancias exactas del ataque.
Extorsiones bajo sospecha
El hermano de la víctima señaló que Vargas Ticona trabajaba desde hace más de dos años como mototaxista en la empresa de transportes Señor de los Milagros para sostener económicamente a su familia. Aunque indicó que desconocía si su hermano venía siendo víctima de amenazas o extorsiones, no descartó esta posibilidad.
Según relató, al menos cuatro empresas de mototaxis que operan en la zona serían blanco de organizaciones criminales dedicadas al cobro de cupos. Esta situación ha generado preocupación entre los trabajadores del transporte menor y los residentes del sector, quienes aseguran convivir diariamente con el temor a convertirse en nuevas víctimas de la delincuencia.
El miedo dificulta las investigaciones
Uno de los principales obstáculos para esclarecer el caso es la falta de colaboración de algunos vecinos que cuentan con cámaras de videovigilancia instaladas cerca de la escena del crimen.
Familiares de la víctima señalaron que existen al menos tres equipos de seguridad en viviendas cercanas, pero sus propietarios temen entregar las imágenes por posibles represalias.
"Sí, las cámaras porque ningún vecino quiere dar las cámaras. Todos se cierran diciendo que no funciona. No debe ser así. Porque con eso pueden ayudar a identificar la placa de la moto, qué personas fueron, pero ningún vecino se ofrece a dar las cámaras. Tienen miedo. Por la misma extorsión", expresó un vecino con preocupación.
Mientras la Policía continúa las diligencias, los residentes exigen una mayor presencia de agentes en la zona y medidas efectivas para combatir la inseguridad. El asesinato de Vargas Ticona vuelve a poner en evidencia el impacto de la criminalidad y el temor que enfrentan numerosos ciudadanos incluso durante el estado de emergencia.

