23/10/2026 / Exitosa Noticias / Espectáculos / Actualizado al 23/10/2026
Maluma sorprendió al revelar que atravesó una etapa complicada de su vida debido a una relación poco saludable con la comida. El cantante colombiano reconoció que la presión por mantener un cuerpo marcado para las campañas publicitarias terminó afectando su bienestar, mientras enfrentaba problemas que, en ese momento, no identificaba como un desorden alimenticio.
La obsesión de Maluma por el cuerpo perfecto
Durante una conversación sobre salud mental en la Semana Billboard de la Música Latina, celebrada en Miami, el intérprete contó que llegó a obsesionarse con su alimentación para cumplir con los estándares físicos asociados a su imagen pública. Aunque proyectaba una figura atlética en las campañas de moda, detrás de esa apariencia existía una preocupación constante que afectaba su salud.
La experiencia llevó al artista a reflexionar sobre las exigencias de la industria del entretenimiento y el impacto que pueden tener en la relación con el propio cuerpo. En su caso, la búsqueda de una imagen determinada se convirtió en una obsesión que no supo reconocer a tiempo, pese a que desde fuera podía parecer que todo marchaba bien.
"Yo antes tenía una obsesión con la comida, yo tenía un desorden alimenticio y yo no sabía. Así ustedes me vean aquí que 'Ah, Calvin Klein, que los cuadritos y toda la huevonada'. Yo estaba rayado, yo estaba rayado de la cabeza, por así decirlo", declaró.
Sin embargo, los problemas de Maluma no se limitaron a su alimentación. El colombiano también confesó que continúa enfrentando episodios de ansiedad, una situación que llegó a manifestarse con dolores de cabeza frecuentes y un desgaste importante. Además, la presión profesional y los cambios personales influyeron en su salud emocional, especialmente después de convertirse en padre por primera vez.
Maluma enfrente sus crisis
Ante este panorama, el cantante encontró en la ayuda profesional una herramienta importante para comprender sus emociones y aprender a manejarlas. Actualmente, asegura que recurre diariamente a alguna forma de terapia. Asimismo, el libro Hábitos atómicos le ha servido para incorporar cambios en su rutina y construir una dinámica que favorezca su bienestar.
"Es que todavía siento mucha ansiedad, sería un mentiroso (si) yo me siento aquí y digo que la vida es color de rosa. No, yo todos los días me levanto y digo '¿Qué cosas tengo que hacer? ¿Qué miedos tengo que enfrentar para poder salir adelante y tener un día maravilloso?'", agregó.
La paternidad también ha marcado un antes y un después en su proceso personal. El nacimiento de su hija París, de dos años, representó un cambio profundo que lo llevó a enfrentarse a nuevas emociones y responsabilidades. Posteriormente, la llegada de su segundo hijo, Orión, en septiembre, le permitió vivir esta etapa desde otra perspectiva y con mayor confianza.
Aunque reconoce que la ansiedad sigue presente en su vida cotidiana, Maluma considera que hoy cuenta con más herramientas para afrontar sus dificultades. Entre la terapia, los cambios de hábitos y su experiencia familiar, el artista continúa trabajando en su equilibrio emocional, mientras aprende a gestionar las exigencias de su carrera sin descuidar su salud mental.

