14/04/2026 / Exitosa Noticias / Elige bien / Actualizado al 14/04/2026
Tras las elecciones generales del 12 de abril, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) ha emitido un pronunciamiento tajante en defensa de la institucionalidad.
"La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos expresa su profunda preocupación frente a los hechos registrados en el reciente proceso electoral, que evidencian riesgos tanto para el ejercicio del derecho al voto como para la autonomía de los organismos electorales", indicó en su comunicado.
Según la entidad, el país enfrenta un escenario donde las deficiencias técnicas están siendo utilizadas como armas políticas para desestabilizar el sistema.
Investigación de fallas y rechazo al fraude
La CNDDHH fue enfática al señalar las deficiencias en la apertura de locales de votación que afectaron a miles de ciudadanos. El comunicado alerta sobre las dificultades en la instalación de mesas de votación, que impidieron que más de 51 mil personas ejerzan su derecho al sufragio. Si bien se reconoce que hubo una extensión de la jornada, la Coordinadora exige que lo sucedido sea "investigado con celeridad y transparencia conforme a ley".
Sin embargo, el organismo marcó una línea clara entre los errores operativos y la legitimidad del proceso. Citando los informes de las misiones de observación de la OEA y la Unión Europea, la CNDDHH precisó que "estas incidencias no deslegitiman el proceso electoral en su conjunto" y que, hasta la fecha, "no existen evidencias de fraude ni elementos que cuestionen la integridad del proceso electoral".
Peligro de captura del sistema electoral
Uno de los puntos más alarmantes del comunicado es la advertencia sobre el uso de la desinformación. La CNDDHH denunció que las irregularidades están siendo "instrumentalizadas por diversos actores políticos e institucionales para instalar narrativas de fraude". Esta estrategia, según el documento, no es aislada, sino que podría abrir paso a intentos de control o captura del sistema electoral de cara a la segunda vuelta, lo cual constituiría un golpe directo a la imparcialidad que debe regir en democracia.
Ante esta situación, el organismo recordó que la difusión de acusaciones sin sustento no solo es una irresponsabilidad política, sino que constituye una amenaza a la democracia y a la paz social, instando a los partidos y liderazgos públicos a actuar con serenidad.
El pronunciamiento de la CNDDHH cierra con un llamado a la vigilancia ciudadana y a la responsabilidad de las autoridades. Bajo la premisa de que "defender el voto es defender la democracia", la organización exhorta a no permitir que intereses particulares socaven la voluntad soberana.
En última instancia, la transparencia y el respeto al debido proceso aparecen como los únicos escudos posibles frente a una narrativa que busca debilitar la confianza ciudadana justo antes de la definición presidencial final del próximo 7 de junio.


